Los fondos documentales que narran la historia del imperio, la monarquía y la sociedad española desde la Edad Media hasta la actualidad.
Estos archivos no son simples depósitos. Son el origen de gran parte del arte y la historia que se conserva en los museos. Cada legajo puede explicar el encargo de un cuadro, la ruta de un galeón o las decisiones de un virrey.
Fundado en 1785 por Carlos III. Más de 80 millones de páginas que documentan la administración española en América, Filipinas y el Pacífico entre los siglos XV y XIX.
Herramientas prácticas para leer los documentos de estos archivos.
La letra más habitual en los legajos del AGI. Características: trazos angulosos, abreviaturas frecuentes y uso abundante de la “q” con cedilla. Recomendamos empezar por los registros de la Casa de la Contratación.
Usada en documentos de la Secretaría de Estado y en la correspondencia de los virreyes. Más redondeada y clara que la procesal. Los fondos del Archivo de Simancas son un excelente lugar para practicar.
Los protocolos notariales del Archivo Histórico Provincial de Sevilla y los de la Corona de Aragón contienen testamentos, poderes y contratos de artistas. Su estructura es muy regular y más fácil de leer una vez identificadas las fórmulas iniciales.
La mayoría de los archivos requieren acreditación previa. Para el AGI y el Histórico Nacional se puede solicitar online a través del portal PARES. Para fondos reservados es necesario presentar proyecto de investigación.
Los archivos permiten fotografías con teléfono sin flash en sala de lectura. Las reproducciones digitales de alta calidad se solicitan a través del servicio de reprografía (plazo habitual de 15-30 días).
Todo documento debe citarse con: Archivo, sección/fondo, legajo, número de documento y folio. Ejemplo: AGI, Contratación, leg. 2894, doc. 3, f. 12r.